{"id":79,"date":"2024-10-23T20:06:00","date_gmt":"2024-10-23T20:06:00","guid":{"rendered":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/?p=79"},"modified":"2024-10-25T11:34:09","modified_gmt":"2024-10-25T11:34:09","slug":"se-esta-muy-solo-en-el-barco-de-teseo-capitulo-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/2024\/10\/23\/se-esta-muy-solo-en-el-barco-de-teseo-capitulo-5\/","title":{"rendered":"Se est\u00e1 muy solo en el Barco de Teseo: Cap\u00edtulo 5"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Washington D. C., 24-12-2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las seis copas de champ\u00e1n chocan suavemente, emitiendo un tintineo sutil. Incluso Baltasar se permite una leve sonrisa. Todos est\u00e1n efusivos con la celebraci\u00f3n. La cena ha sido excelente y el lugar es realmente especial. Me encuentro junto a uno de los amplios ventanales, observando c\u00f3mo la noche de la ciudad cobra vida, con taxis amarillos pasando y transe\u00fantes abrigados caminando por las calles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Lafayette est\u00e1 a solo unos pasos de la Casa Blanca, con su est\u00e9tica cl\u00e1sica y atemporal, un poco colonial y solemne&#8230; muy estadounidense. Me imagino a Frank Underwood de <em>House of Cards<\/em> sentado en la mesa de enfrente, preparando su pr\u00f3ximo movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los ma\u00eetres me saca de esos pensamientos fantasiosos al ofrecerme rellenar la copa, y vuelvo a prestar atenci\u00f3n a la conversaci\u00f3n en la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno&#8230; Espero que est\u00e9is disfrutando de la estancia en la ciudad. Gracias por hacer el esfuerzo de venir de manera tan precipitada. Quiz\u00e1 podamos organizar algo parecido para el pr\u00f3ximo a\u00f1o \u2014dice Baltasar, observ\u00e1ndonos a todos detenidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando posa sus ojos en m\u00ed, aprovecho para decir:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Podemos empezar a planearlo ya, as\u00ed podemos reservar los billetes con antelaci\u00f3n e ir organizando todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero nadie responde. Observo a Baltasar de nuevo, pero ya est\u00e1 mirando en otra direcci\u00f3n. Miro a Paula, y ella est\u00e1 absorta, contemplando su copa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Creo que podr\u00eda comer otro pastel de cangrejo \u2014interviene Santiago, su hermano, rompiendo el silencio. Su madre y hermanos siguen la broma.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s, me siento completamente fuera de lugar. Este sitio, por elegante y refinado que sea, no es para m\u00ed. Estoy sentado en una mesa con personas que apenas muestran inter\u00e9s en lo que digo o en lo que realmente me preocupa. Hemos comprado los billetes con menos de un mes de antelaci\u00f3n, y el costo ha sido desorbitado, m\u00e1s de lo que jam\u00e1s me habr\u00eda permitido gastar en unas vacaciones. Antes de casarme, nunca habr\u00eda hecho algo as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El tintineo de las copas me trae recuerdos de otra Navidad, mucho m\u00e1s modesta. La voz de mi t\u00eda Ana a\u00fan resuena en mi mente, record\u00e1ndome que siempre estar\u00eda con ella ese d\u00eda. Promet\u00ed que no los dejar\u00eda solos en esas fechas, pero aqu\u00ed estoy, a miles de kil\u00f3metros. La nostalgia me golpea fuerte, y el lujoso ambiente del Lafayette parece m\u00e1s ajeno que nunca. Siempre he pasado las navidades con ellos. Y aqu\u00ed estoy. Al menos pasar\u00e9 Nochevieja en Rianxo. Eso me consuela un poco. No he faltado del todo a mi promesa quiero pensar.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo grabada en mi mente su frase: \u00abVe con tus suegros, conmigo ya has cumplido.\u00bb Aun as\u00ed, no puedo evitar sentir que les estoy fallando. Me he dejado llevar por lo ostentoso, lo novedoso, y por quedar bien con mi familia pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Miro el tel\u00e9fono y abro WhatsApp. Ah\u00ed est\u00e1 su mensaje:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>T\u00eda Ana: <\/strong>\u201cFeliz Navidad cari\u00f1o\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Madrid, 02-12-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El resto de la tarde con Diana transcurre tranquilamente. Paseamos por las calles de Alonso Mart\u00ednez y nos metemos en algunos bares para tomar algo. Pero no tardamos mucho en despedirnos, ya que ella tiene que volver a casa para acostar a los ni\u00f1os. Adem\u00e1s, el fr\u00edo est\u00e1 viniendo y ha comenzado a llover, as\u00ed que es mejor recogerse pronto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Vik, intenta descansar un poco, \u00bfvale? Ll\u00e1mame si necesitas cualquier cosa \u2014me dice Diana al despedirnos, mientras nos abrazamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Llego a casa y son casi las 20h. Me dejo caer en la silla de la mesa del sal\u00f3n, abro el port\u00e1til y me pongo a navegar por internet. No quiero pensar en nada m\u00e1s ahora. El silencio en la casa es casi reconfortante. Los gatos, como siempre, me rodean, buscando atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Media hora despu\u00e9s escucho la puerta abrirse. Paula ha llegado. Es la primera vez que la veo despierta desde que vi las fotos. Est\u00e1 maquillada y mucho m\u00e1s arreglada de lo que suele estar. Siempre supe que algo hab\u00eda cambiado cuando empez\u00f3 a maquillarse m\u00e1s seguido. Cuando empezamos a salir, y lo hac\u00eda, me halagaba, pero ahora la escena me incomoda. Es como si estuviera viendo a una extra\u00f1a entrar en mi casa.&nbsp; Ella siempre ha mirado por s\u00ed misma. El trabajo, sus metas, todo lo dem\u00e1s ven\u00eda despu\u00e9s. \u00bfD\u00f3nde estaba el \u00abnosotros\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero preguntarle por qu\u00e9 ha hecho todo esto, quiero saber en qu\u00e9 momento tom\u00f3 la decisi\u00f3n de joderlo todo. Pero no es el momento. Ahora no.<\/p>\n\n\n\n<p>El demonio se enrosca en mis hombros, susurrando al o\u00eddo: \u00abM\u00edrala, ya sabes de d\u00f3nde viene\u00bb. Mi mano derecha se convierte en una garra de nuevo. Me tenso, pero lo intento controlar. \u00a1No, joder!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hola, \u00bfllevas mucho en casa? \u2014pregunta mientras se dirige a la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, acabo de llegar de estar con Diana. Hac\u00eda fr\u00edo y ella ten\u00eda que irse para acostar a sus hijos. \u00bfY t\u00fa? \u2014Le devuelvo la pregunta con una punzada en el est\u00f3mago, aunque una parte de m\u00ed no quiere escuchar la respuesta. \u201cLo sabes\u2026\u201d vuelve a susurrar el demonio.<br><br>\u2014Nada, solo tom\u00e9 algo con la gente del trabajo, y se me hizo tarde. Pero ya estoy cansada y quer\u00eda volver pronto \u2014responde desde la habitaci\u00f3n, su tono casual, casi indiferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Me quedo en silencio un segundo m\u00e1s de lo habitual, sintiendo c\u00f3mo el demonio sigue presionando. \u00abHazlo, d\u00edselo, termina con esta farsa&#8230;\u00bb susurra. Mi est\u00f3mago se revuelve, una mezcla de resentimiento y resignaci\u00f3n que me invade cada vez que cierro los ojos y las im\u00e1genes de las fotos vuelven a mi mente. Respiro hondo, tratando de calmar el nudo en mi garganta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Vale. Voy a estar en el despacho, quiero escribir un poco \u2014digo mientras cierro el port\u00e1til y me lo llevo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, yo voy a ver una serie antes de dormir. No tengo hambre.\u2014responde, sin inmutarse, mientras escucho c\u00f3mo se cambia. No tengo la templanza ahora mismo para sentarme a su lado en el sof\u00e1 y fingir que todo est\u00e1 bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando me siento en el escritorio del despacho, intranquilo. Me quedo mirando la puerta cerrada fijamente, una parte de mi quiere salir y confrontar ya. Agarro el tel\u00e9fono y me escribo con Paolo:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor<\/strong>: \u00abEstoy ahora con ella, ha llegado a casa.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Paolo<\/strong>: \u00abHab\u00e9is hablado ya?!?!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor<\/strong>: \u00abNo. Solo tonter\u00edas, como si nada. Ven\u00eda maquillada, como cuando ten\u00edamos las primeras citas\u2026\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Paolo<\/strong>: \u00abjoder, qu\u00e9 mal. No se corta\u2026\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor<\/strong>: \u00abNo me quito las fotos de la cabeza\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Paolo<\/strong>: \u00abQuieres que nos tomemos algo? Yo creo que te viene bien no estar ah\u00ed\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor<\/strong>: \u00abNo tio, gracias\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor<\/strong>: \u201cCreo que voy a distraerme un poco y me voy a dormir\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Paolo<\/strong>: \u00abVenga, animo tu!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Victor: <\/strong>\u201cGracias, ma\u00f1ana te cuento\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Me quedo un rato intentando escribir un poco, no llego muy lejos. Recojo y me voy a la cama con los auriculares puestos para escuchar algo hasta que me duerma, mientras Paula se queda viendo una serie que no reconozco en Netflix.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Madrid, 03-12-2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La noche ha sido dif\u00edcil, pero mi cerebro se despierta como siempre, un poco antes de las siete. Paula a\u00fan est\u00e1 dormida, la observo durante unos instantes. Un sabor amargo sube por mi garganta al pensar que Francis podr\u00eda haberse acostado aqu\u00ed durante mis viajes de trabajo. Vuelvo a sentir el tic en el ojo y c\u00f3mo mi mand\u00edbula se tensa. Me levanto en\u00e9rgicamente, evitando hacer ruido, para intentar dejar de pensar.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Despu\u00e9s de ducharme y hacer algunas tareas, me siento en la cocina con el tel\u00e9fono en la mano. Necesito un respiro. Paula sigue durmiendo, as\u00ed que decido salir a caminar. Le dejo un mensaje por WhatsApp antes de irme:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor:<\/strong> \u00abVoy a dar una vuelta por la zona. Escr\u00edbeme si quieres desayunar juntos.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Me llevo el port\u00e1til para aprovechar el tiempo y me dirijo a Yasemin &amp; Tuncel, mi caf\u00e9 favorito en Chamber\u00ed. El lugar tiene un ambiente acogedor: tranquilidad, el esmero con el que preparan cada taza de caf\u00e9, la suave m\u00fasica de fondo y la decoraci\u00f3n de estilo n\u00f3rdico. Me acomodo en una de las mesas m\u00e1s peque\u00f1as y pido mi caf\u00e9, bien cargado y con leche fr\u00eda entera, como siempre me gusta. Ya me conocen, as\u00ed que no necesito explicarlo.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Mientras estoy con el ordenador, trato de concentrarme, pero mi mente sigue atrapada en la idea de tener la conversaci\u00f3n de una vez. \u00bfPor qu\u00e9 no lo hago? \u00bfEs el miedo a lo que sigue despu\u00e9s? \u00bfEs el miedo a que no haya marcha atr\u00e1s? De alguna manera, estoy esperando un milagro, una se\u00f1al de que todo esto a\u00fan se puede salvar. \u201cSabes perfectamente c\u00f3mo acaba esto\u201d, murmura el demonio, aferr\u00e1ndose a mi pecho.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Recibo unos mensajes de WhatsApp:<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Paula:<\/strong> \u00abHola, ya estoy despierta.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Paula:<\/strong> \u00abMe han escrito mis hermanos para desayunar con ellos, y luego vamos directamente a casa de mis padres. \u00bfTe parece? He quedado con ellos en Levadura Madre en 20 minutos.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><br>Ya les ha dicho que s\u00ed, como de costumbre. Por un momento, pienso en sacarlo a relucir delante de ellos. \u00bfY si les ense\u00f1o las fotos? La idea cruza mi mente, pero s\u00e9 que no lo har\u00e9. No, lo \u00faltimo que quiero es que esto se descontrole. Su familia ya se ha entrometido demasiado en nuestra relaci\u00f3n, y esto es algo que debo resolver solo con ella. Solo entre nosotros. Si lo hablamos antes de la comida, se nos notar\u00e1, y puede que terminemos repitiendo la conversaci\u00f3n frente a todos. Solo ser\u00eda empeorarlo a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor:<\/strong> \u00abEmpezad vosotros, yo llegar\u00e9 un poco m\u00e1s tarde y nos vamos directamente.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><br>Voy a Levadura Madre cuando calculo que ya deber\u00edan haber terminado de desayunar. Desde all\u00ed, caminamos hasta la casa de sus padres, a unos quince minutos andando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre que veo el recibidor, me parece del tama\u00f1o de todo nuestro piso. El gran jarr\u00f3n de su mesa central tiene unas flores frescas que no reconozco, su aroma inunda el aire. Carmen, vestida con su habitual elegancia, nos saluda efusivamente.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Baltasar ya est\u00e1 en el comedor principal, junto a la enorme mesa con capacidad para muchos m\u00e1s comensales. Sostiene un whisky sin hielo en la mano. Su presencia siempre proyecta una imagen de poder y calma, y me inspira una mezcla de admiraci\u00f3n y respeto. Pero hoy, una idea me atormenta: \u00abEns\u00e9\u00f1ale las fotos a su padre. \u00a1Vamos!\u00bb, grita el demonio en mi mente, mientras siento c\u00f3mo mis manos se tensan.<\/p>\n\n\n\n<p><br>\u2014Baltasar, me alegro de verte. \u00bfC\u00f3mo fue el viaje? \u2014le digo mientras le estrecho la mano. Como siempre, su apret\u00f3n y su respuesta me resultan desganados, dej\u00e1ndome con la inc\u00f3moda duda de si hay iron\u00eda o desd\u00e9n en su gesto.<\/p>\n\n\n\n<p><br>\u2014Bueno, cansado&#8230; ya sabes. \u00bfQu\u00e9 tal va el trabajo, V\u00edctor? \u2014responde con tono neutro.<br>Intercambiamos un par de frases m\u00e1s y nos sentamos a comer. La comida transcurre lentamente, y yo me concentro en mi plato, observando a cada persona que toma la palabra y fingiendo prestar atenci\u00f3n, mientras mi mente no deja de divagar e intento evitar el contacto visual con Paula.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Las conversaciones son tranquilas, superficiales. A la familia de Paula siempre le encanta recordar an\u00e9cdotas de sus viajes, especialmente sobre la infancia de Santiago, su hermano peque\u00f1o, y sus travesuras. Deb\u00eda de ser un ni\u00f1o insoportable, casi tanto como lo es ahora. Siempre le he dicho a Paula que parecen tres hijos \u00fanicos, mimados.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Nunca me incluyen al contar las an\u00e9cdotas, como har\u00eda mi familia o mis amigos cuando alguien ajeno al suceso est\u00e1 presente. Ellos las comentan entre s\u00ed, rememorando con regocijo. Eso siempre me ha hecho sentir un poco fuera de su c\u00edrculo familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegan los postres, y en ese momento, Baltasar pide la atenci\u00f3n de todos. Despu\u00e9s de una breve pausa, en la que el silencio domina la mesa, comienza a hablar:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014El a\u00f1o pasado lo pasamos muy bien en Navidad \u2014dice, lanzando una mirada c\u00f3mplice a Carmen\u2014. Por eso queremos que este a\u00f1o volv\u00e1is a pasar la Navidad con nosotros en Nueva York. S\u00e9 que los billetes pueden salir un poco caros, pero nos encargaremos de compensarlo haci\u00e9ndonos cargo de lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>No puede ser. El a\u00f1o pasado hicieron lo mismo, y s\u00f3lo los billetes nos costaron unos cuantos miles de euros.<\/p>\n\n\n\n<p>Baltasar contin\u00faa:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Adem\u00e1s, he reservado unas suites en el Four Seasons de Madison Avenue para que celebremos una Navidad al m\u00e1s puro estilo neoyorquino.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tres hijos reaccionan con entusiasmo ante la noticia, expresando su emoci\u00f3n. Yo tengo que hacer un esfuerzo para no sacar el tel\u00e9fono y buscar el precio de los vuelos con menos de un mes de antelaci\u00f3n, en plena temporada alta. Este a\u00f1o los billetes para el 20 de diciembre, volviendo antes de Nochevieja, costar\u00e1n incluso m\u00e1s que el a\u00f1o pasado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Miro de reojo a Paula, que est\u00e1 absorta en la conversaci\u00f3n con sus hermanos, sin darse cuenta de mi malestar. \u00bfC\u00f3mo piensa pagar el vuelo? En nuestra cuenta com\u00fan apenas tenemos lo suficiente para la mitad de un billete. Bajo la mirada y aprieto la mand\u00edbula, y el demonio no pierde la oportunidad de susurrar: \u00abTe vas a quedar en Madrid otra vez mientras ella se va de vacaciones con su familia. \u00bfCrees que esta vez le preguntar\u00e1 a Francis si va?\u00bb. \u00a1C\u00e1llate!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014V\u00edctor, \u00bfvas a poder venir? \u2014dice Baltasar, mientras se dirige al mueble de las bebidas, invit\u00e1ndome con un gesto a acompa\u00f1arlo. Siempre ha sido muy observador, y seguramente se ha dado cuenta de que algo me pasa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014D\u00e9jame a m\u00ed, Baltasar. Nos preparo unos gin tonics \u2014digo, acerc\u00e1ndome r\u00e1pidamente y evitando el contacto visual. Me concentro en preparar las bebidas, mientras noto c\u00f3mo mi espalda se tensa y el demonio se agarra con fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY bien? \u2014pregunta Baltasar cuando le entrego su vaso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Dudo mucho que pueda gestionar unas vacaciones con tan poca antelaci\u00f3n, tenemos unos proyectos muy exigentes ahora \u2014respondo, mientras mi mano juguetea con el vaso. Baltasar me mira fijamente, pero siento que sus ojos ya est\u00e1n en otro lugar, buscando algo m\u00e1s interesante en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Si el dinero es un problema, puedo ayudarte con un pr\u00e9stamo \u2014responde Baltasar, mientras toma un sorbo de su bebida. Sus palabras suenan casi condescendientes, como si esta conversaci\u00f3n fuera rutinaria para \u00e9l.<br><br>No, otro pr\u00e9stamo no. No es forma de vivir. Nunca me he endeudado por unas vacaciones, y no voy a empezar ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya te debo suficiente por la entrada de la casa, Baltasar. Te lo agradezco y me encantar\u00eda ir, pero no podemos permit\u00edrnoslo. Por eso el a\u00f1o pasado suger\u00ed que lo planific\u00e1ramos con antelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Baltasar me observa, y su expresi\u00f3n cambia ligeramente. Nunca s\u00e9 bien c\u00f3mo interpretar sus reacciones. Mira su vaso, da un trago y dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno, pi\u00e9nsalo, \u00bfvale? \u2014y regresa a la mesa a por m\u00e1s postre.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se va y me quedo solo terminando mi gin tonic, Paula se acerca, radiante de emoci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hab\u00e9is hablado? \u2014pregunta sonriente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Que no podemos permitirnoslo, Paula. No hay dinero \u2014digo, notando c\u00f3mo mi expresi\u00f3n se endurece.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mi madre dice que nos prestar\u00e1n el dinero, no hay problema. \u2014Paula sonr\u00ede, pero sus dedos tamborilean nerviosos en el borde de la copa. Por un segundo, su mirada cruza la m\u00eda, pero inmediatamente la desv\u00eda hacia el plato. El entusiasmo vuelve a sus labios, como si ese segundo no hubiera pasado.<br><\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo no voy a endeudarme m\u00e1s. Ya estamos mal con el dinero \u2014le digo, mir\u00e1ndola fijamente a los ojos con un tono firme.<\/p>\n\n\n\n<p>Paula me sostiene la mirada por un momento, luego la baja, suspira y vuelve a la mesa para seguir conversando con sus hermanos. Me sirvo otro gin tonic, esta vez m\u00e1s suave, y los dejo hablar de los planes para Nochebuena mientras consulto ell tel\u00e9fono para responder unos whatsapps:<\/p>\n\n\n\n<p>Mama: \u201cHa estado bien tenerte aqu\u00ed. La pr\u00f3xima vez tienes que pasar a ver a los dem\u00e1s. Te echan de menos\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Victor: \u201cEstar\u00e9 pronto all\u00ed, dime si quier\u00e9is algo de Madrid y lo subo. Pregunta a todos\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Tiene raz\u00f3n, paso como un fantasma por Rianxo a veces. Tengo que cambiar eso, al final veo mas a mi familia politica que a mi propia sangre.<\/p>\n\n\n\n<p>Diana: \u201cAl final me quedo aqu\u00ed hasta el Miercoles, si vas a estar por aqu\u00ed y tienes tiempo nos vemos\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Victor: \u201cVale, me organizo y te digo mas tarde o ma\u00f1ana\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Veremos si no termino pidiendo dormir en el sof\u00e1 de ella o de Paolo. La idea me arranca una sonrisa; ver\u00eda a los ni\u00f1os, a los de uno o a los de otro. Siempre que estoy con ellos, algo dentro de m\u00ed se remueve, una ternura oculta que solo aflora en esos momentos. Es como si una parte muy profunda de m\u00ed, emergiera al pensar en lo que ser\u00eda tener hijos. Me pregunto c\u00f3mo ser\u00eda ser padre, pero suspiro en silencio, consciente de lo lejos que estoy de eso ahora. A punto de cumplir cuarenta a\u00f1os y a las puertas de un divorcio.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese instante, el sonido seco de una botella de champ\u00e1n al descorcharse me devuelve a la realidad, record\u00e1ndome d\u00f3nde estoy y lo ajeno me siento a todo lo que esta ocurriendo a mi alrededor. Carmen reparte las copas y alza la suya con una sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Por la Navidad de 2023 \u2014dice, mientras todos la siguen, llenando el ambiente con el eco de las copas que se alzan en un brindis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo 5: Navidad<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-79","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":86,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79\/revisions\/86"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}