{"id":65,"date":"2024-10-16T14:04:40","date_gmt":"2024-10-16T14:04:40","guid":{"rendered":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/?p=65"},"modified":"2024-10-24T21:09:11","modified_gmt":"2024-10-24T21:09:11","slug":"se-esta-muy-se-esta-muy-solo-en-el-barco-de-teseo-capitulo-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/2024\/10\/16\/se-esta-muy-se-esta-muy-solo-en-el-barco-de-teseo-capitulo-3\/","title":{"rendered":"Se est\u00e1 muy solo en el Barco de Teseo: Cap\u00edtulo 3"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Cap\u00edtulo 3: All\u00ed donde el agua es densa, turbulenta y fr\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Galicia, 24-08-1988<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cuento hasta diez desde que el hombre se lanza. Camino con paso firme hacia la piedra saliente y salto yo tambi\u00e9n. El aire fr\u00edo me envuelve de inmediato, prepar\u00e1ndome para el choque con el agua helada. Espero el impacto, sabiendo que pronto tendr\u00e9 que aceptar la inevitable sensaci\u00f3n de estar envuelto en un el agua helada. El golpe llega; todo se vuelve fr\u00edo y pesado, incluso los sonidos se amortiguan. Abro los ojos bajo el agua y pataleo torpemente hacia la superficie. Cuando saco la cabeza, mis brazos y piernas se mueven de forma desacompasada mientras peleo para mantenerme a flote.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ni\u00f1o al agua! \u00a1Ni\u00f1o al agua! \u2014grita dram\u00e1ticamente una mujer cerca de la orilla, agitando los brazos.<\/p>\n\n\n\n<p>Busco a mi madre con la mirada. La veo levantarse de la toalla y acercarse tranquilamente a la mujer que ha dado la alarma. Al acercarme, las escucho:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014&#8230;Sabe nadar desde los tres a\u00f1os, no hay de qu\u00e9 preocuparse \u2014dice mi madre, despreocupada, mientras se mete en el agua y me tiende la mano. Sonr\u00ede y exclama:\u2014 \u00a1Qu\u00e9 bien nada mi chico! \u2014Nuestros ojos se encuentran, me siento feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, en las piscinas naturales, no puede existir el miedo. No logro entender por qu\u00e9 los dem\u00e1s se preocupan tanto por algo tan simple como saltar al agua. Ellos, los adultos, lo hacen y no pasa nada, \u00bfno?<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><em>Galicia, 30-11-2023<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Escribo por WhatsApp a Paula:<\/p>\n\n\n\n<p>V\u00edctor: \u201cHola, espero que hayas tenido un buen d\u00eda. Pas\u00e9 por casa para coger algo de ropa, estar\u00e9 unos d\u00edas en casa de mi madre. Ya limpi\u00e9 la arena de los gatos y he hecho las tareas que me tocaban. Pero los cacharros siguen sin fregar. Te puedes encargar?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Paula: \u201cPero por qu\u00e9 vas a estas horas? Va todo bien?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>No voy a empezar una discusi\u00f3n por WhatsApp.<\/p>\n\n\n\n<p>Paula: \u201cS\u00ed, yo me encargo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Si tuviera un c\u00e9ntimo por cada vez que me lo dice y no lo hace, podr\u00eda terminar de pagar el piso.<\/p>\n\n\n\n<p>Paula: \u201cOyeee, el domingo es la comida con mis padres. No nos vas a dejar tirados, \u00bfverdad?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed est\u00e1, su victimismo a modo de palanca. No le preocupa si me voy a sentir c\u00f3modo, si puedo o si quiero ir. Lo \u00fanico que importa es que nada arruine la foto familiar perfecta.<\/p>\n\n\n\n<p>V\u00edctor: \u201cNo te preocupes, estar\u00e9 antes del domingo. Cuida de los gatos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Paula: \u201cQuer\u00eda que me acompa\u00f1aras a comprarme un vestido para la ocasi\u00f3n a Lolita McTisell. Quiero estar perfecta para la ocasi\u00f3n y t\u00fa siempre eliges muy bien mi ropa!!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto, suena pedante, pero tengo mejor gusto que ella eligiendo su ropa, y ella lo sabe, por los cumplidos que recibe de los dem\u00e1s. Pero lo que en realidad quiere decir es que no tiene dinero y que quiere que pague yo. Ya me lo conozco. Me gusta ir al barrio de las letras, pero ir con Paula supone gastar varios cientos de euros en ropa que acabar\u00e1 mal cuidada y destrozada en menos de un a\u00f1o. \u201cY t\u00fa remendando tus LEVIS todo el rato\u201d dice el demonio susurrando a modo de reprimenda.<\/p>\n\n\n\n<p>V\u00edctor: \u201cVa a ser dif\u00edcil, quiz\u00e1 puedes ir con tu madre antes de la comida. A ella le gusta mucho tambi\u00e9n la tienda. Voy a ver si duermo un poco en el tren\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Consigo dar una cabezada torpe e inc\u00f3moda que me da mas dolor de cuello que descanso.<\/p>\n\n\n\n<p>El AVE llega puntual a Santiago de Compostela. Salgo de la estaci\u00f3n y la brisa h\u00fameda del norte me envuelve como una vieja conocida que nunca me ha dejado del todo. El diablo se retuerce suavemente en mi cabeza y se expande hasta que se disipa.<\/p>\n\n\n\n<p>Un taxi me lleva por esas carreteras que conozco de memoria. El paisaje gallego se extiende bajo la oscuridad, con los eucaliptos alz\u00e1ndose a ambos lados del camino y el aire impregnado de salitre del Atl\u00e1ntico. Llegamos a Rianxo en plena madrugada. El puerto pesquero y las calles empedradas est\u00e1n en silencio. S\u00f3lo la luz de la luna ilumina el pueblo y tambi\u00e9n las r\u00edas. Me bajo del taxi, saco las llaves y me deslizo dentro de la casa empedrada.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin hacer ruido, acude Oso, el perro de mi madre. Se restriega contra m\u00ed con efusividad, pero sabiendo que no es momento de hacer ruido. Qu\u00e9 listo es. En la distancia, con sus ojos amarillos, me observa Sardina, la gata, sin decidirse a venir. Conf\u00edo en no haber despertado a mi madre y subo las escaleras en silencio, acompa\u00f1ado por Oso y quiz\u00e1 por Sardina.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi habitaci\u00f3n est\u00e1 como siempre. Mi madre se encarga de que todo est\u00e9 igual. Me tumbo en la cama, las s\u00e1banas huelen a lavanda y a una infancia que ya me queda lejos, pero no puedo dormir. La sensaci\u00f3n del yunque en el pecho vuelve. Las fotos se aparecen en mi mente cada vez que cierro los ojos: dados de la mano, la sonrisa de ella, sus labios encontr\u00e1ndose. \u00a1PARA, POR FAVOR!<\/p>\n\n\n\n<p>Son las 6:30 de la ma\u00f1ana. Con suerte, habr\u00e9 dormido un par de horas. Tras darme una ducha r\u00e1pida, decido ir a la playa con el port\u00e1til. Tengo que planificar el d\u00eda y algunos correos atrasados que atender.<\/p>\n\n\n\n<p>La playa est\u00e1 agitada, el cielo cubierto de nubes pesadas. Por ahora, me conformo con descalzarme y dejar que la arena fresca se hunda entre mis pies.<\/p>\n\n\n\n<p>Abro el correo corporativo y comienzo a leer&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras miro el correo, siento el alivio que siempre me da sumergirme en algo conocido y controlado. Aqu\u00ed, al menos, todo sigue su curso: problemas, soluciones, objetivos claros. Todo lo contrario a la incertidumbre y el caos que me esperan en casa. El trabajo me da ese espacio donde sentirme \u00fatil, donde s\u00e9 qu\u00e9 hacer y, lo m\u00e1s importante para m\u00ed, donde lo que hago tiene valor para los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Como era de esperar, se ha retrasado una subida a producci\u00f3n. Carlos me debe un desayuno; hay dos correos de RRHH sobre nuevas contrataciones para uno de los proyectos que arrancar\u00e1n fuerte el a\u00f1o que viene; y una queja sobre el incremento de costes en uno de los proyectos que gestiono\u2026 Quer\u00edan m\u00e1s rapidez y como suelo decir: los galgos r\u00e1pidos no son baratos. Tendr\u00e9 que desglosarlo m\u00e1s tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, un correo de Direcci\u00f3n me llama la atenci\u00f3n. Empiezo a leer: <em>\u201cNos complace anunciar a la nueva Directora de Proyectos, Marisa Carbajal Ponce.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Marisa y yo entramos el mismo d\u00eda a la empresa. Siempre me ha impresionado su tes\u00f3n, y los clientes no paran de hacerle buenos comentarios. Admiro su capacidad para cuidar cada detalle y manejar las conversaciones hacia donde quiere. Ojal\u00e1 pudiera aprender de ella en ese sentido, porque yo tiendo a perderme en mis soliloquios. Su ascenso no me sorprende, me alegra, su esfuerzo ha dado frutos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero entonces, la voz del diablo cruje como el salitre al desprenderse de las rocas, record\u00e1ndome: \u201c\u00bfY de qu\u00e9 te ha servido todo ese sacrificio tuyo?\u201d. A\u00fan resuena en mi mente aquella conversaci\u00f3n hace a\u00f1os en la que, con Paula, trazamos el plan para nuestro futuro. Ella quer\u00eda terminar su doctorado y luego opositar para estabilizar su carrera. Mientras tanto, yo sostendr\u00eda econ\u00f3micamente a la familia. Despu\u00e9s, nos centrar\u00edamos en los objetivos que yo quer\u00eda conseguir para nosotros: ahorrar para invertir en alguna propiedad como fuente de ingresos extra y disponer lo necesario para ampliar la familia. Recuperar la idea de hijos en mi mente me cierra la garganta y la llena de amargura. Sus metas se cumplieron, tal como plane\u00f3, mientras que las m\u00edas, que eran para los dos, se quedaron en para otro d\u00eda, cada vez m\u00e1s lejanas. Seguramente para nunca ya.<\/p>\n\n\n\n<p>La culpa me inunda. \u00bfC\u00f3mo no lo vi antes? Yo hablaba de metas compartidas, de un futuro en conjunto. Ella siempre est\u00e1 enfocada en su carrera, sus logros, sus planes&#8230;su, su, su\u2026 \u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 el \u00abnosotros\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p>Esos dos a\u00f1os de oposiciones fueron un calvario para m\u00ed. Paula se desentendi\u00f3 de las cosas cotidianas, de la casa, de nosotros como pareja. A\u00fan me duele recordar la conversaci\u00f3n en la que explot\u00e9 diciendo: <em>\u201cPaula, no soy tu padre y esto no es un hostal\u201d<\/em>. Tampoco fu\u00e9 el momento oportuno para hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, sus gastos eran desorbitados. Yo siempre he sido bastante desapegado del dinero, pero la amenaza de la hipoteca y la cuenta bancaria al borde del rojo me transformaron. Para ella, todo era m\u00e1s sencillo: <em>\u201cLe pediremos dinero a mi padre\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 clase de familia \u00edbamos a ser si tuvi\u00e9ramos que depender de su padre para salir adelante?<\/p>\n\n\n\n<p>Me siento un idiota por haber permitido todo eso. Pensaba que con el tiempo todo encajar\u00eda, que ella valorar\u00eda el esfuerzo, los proyectos, la ilusi\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Agarro un pu\u00f1ado de arena y lo aprieto con fuerza, sintiendo cada grano escurrirse entre mis dedos. \u00bfC\u00f3mo no lo vi antes? Mi madre siempre tuvo raz\u00f3n, con su preocupaci\u00f3n, advirti\u00e9ndome sobre los riesgos de seguir el ritmo de alguien que nunca conoci\u00f3 la humildad o el esfuerzo de ganarse cada uno de los lujos que se permit\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Un c\u00famulo de texturas h\u00famedas y babas se estampa en mi oreja, haci\u00e9ndome dar un brinco. Oso, el cabr\u00f3n, me ha dado un susto tremendo. Su pelaje largo y salvaje se eriza con el viento y la excitaci\u00f3n. Le acaricio efusivamente y le arrojo un palo para jugar. Guardo el port\u00e1til en la mochila antes de que una de sus enormes patas lo aplaste.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo lejos, mi madre se acerca con Sardina caminando a su lado. Su expresi\u00f3n refleja esa mezcla de ternura y preocupaci\u00f3n que solo una madre puede tener, como si ya supiera lo que estoy a punto de decirle. Mis ojos comienzan a humedecerse, y parpadeo r\u00e1pidamente, prepar\u00e1ndome para las palabras que llevo dentro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya est\u00e1 confirmado, Paula me est\u00e1 enga\u00f1ando \u2014le digo sin rodeos. Las palabras fluyen con m\u00e1s facilidad de la que esperaba, como si hubieran estado aguardando este momento. Nos abrazamos durante mucho tiempo, y necesito reunir toda mi fuerza de voluntad para no derrumbarme all\u00ed mismo. Creo que ella percibe el ligero temblor en mi respiraci\u00f3n al exhalar, me abraza m\u00e1s fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella asiente, sin sorpresa. Parte de m\u00ed sospecha que lo sab\u00eda. Caminamos juntos por la orilla, con Sardina y Oso a nuestro lado. El mar se extiende ante nosotros, indiferente. Siempre me ha reconfortado esa indiferencia del oc\u00e9ano, como si nada de lo que ocurra en tu vida pudiera detener el constante ir y venir del agua.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfTe vas a quedar aqu\u00ed una temporada? Quiz\u00e1 te venga bien reflexionar antes de tomar cualquier decisi\u00f3n \u2014dice mi madre en un tono conciliador. La palabra \u00abdivorcio\u00bb flota en el aire, pero ambos decidimos evitarla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Diana llega este s\u00e1bado, y el domingo tengo una comida con los suegros que regresan de Phoenix \u2014respiro profundamente, me cuesta articular todo esto\u2014. Mi plan es hablar con Paula despu\u00e9s del fin de semana y, s\u00ed, probablemente me quede aqu\u00ed un tiempo, si no te importa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo me va a importar? Esta es tu casa, tu habitaci\u00f3n siempre estar\u00e1 aqu\u00ed para ti. Tomar distancia te har\u00e1 bien. \u00bfPor qu\u00e9 no te vas a alguna de las otras oficinas a trabajar un tiempo? Siempre has dicho que te gustar\u00eda vivir en otro pa\u00eds unos meses. O podr\u00edas hacer ese viaje pendiente a Grecia: no tengas demasiada prisa por decidir \u2014responde ella con \u00e1nimo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre tiene una idea diferente, fresca e inesperada. Su mente es como un animal salvaje e impredecible, evitando los caminos y lindes establecidos. Le digo a menudo que es mi animal mitol\u00f3gico favorito.<\/p>\n\n\n\n<p>Suspiro y respondo: \u2014VV, vamos viendo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfVV? \u00bfDe d\u00f3nde has sacado eso? \u2014pregunta, divertida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me lo ense\u00f1\u00f3 Diana. Ya sabes c\u00f3mo es. Un poco como t\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Caminamos un poco m\u00e1s por la playa, hablando de Sardina y Oso, hasta que me despido para volver a mi habitaci\u00f3n y trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p>Suena mi tel\u00e9fono. Es Marisa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1V\u00edctor! Quer\u00eda invitarte hoy a comer, pero me han dicho que vas a estar unos d\u00edas fuera. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s? \u00bfVa todo bien? \u2014pregunta Marisa, tratando de contener su euforia con un tono profesional.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Marisa, enhorabuena. Muy merecido el puesto. Me temo que ya no podr\u00e9 tutearte y me tocar\u00e1 recibir collejas tuyas \u2014respondo en tono burl\u00f3n y ambos reimos. Intento esquivar sus preguntas sobre qu\u00e9 ocurre. No quiero que me traten con algodones por todo lo de Paula, \u201cy mucho menos que te rodeen con un cord\u00f3n sanitario\u00bb me susurra el demonio enroscado en el est\u00f3mago.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Todo ha sido gracias a ti. T\u00fa me has ayudado todo el rato y lo has hecho posible. Paula es una mujer muy, muy afortunada de tenerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Resoplo en silencio y cierro los ojos. Las fotos vuelven a mi mente. Aprieto la mand\u00edbula mientras siento c\u00f3mo el demonio se tensa desde mi tal\u00f3n hasta la coronilla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Como dec\u00eda aquel impresentable que intentaba anotarse el punto: yo te mont\u00e9 el tablao y t\u00fa te marcaste el baile. \u00bfTe acuerdas de \u00e9l? \u2014Re\u00edmos juntos e intento que mi mente piense en ese tipo de tonter\u00edas. No vamos a hablar de Paula. No esta vez, Marisa.<\/p>\n\n\n\n<p>La conversaci\u00f3n sigue con proyectos que llevo y algunos pormenores del trabajo. Nos despedimos de manera efusiva, Marisa tiene que entrar a una reuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llego a mi habitaci\u00f3n, enciendo el port\u00e1til y reviso algunos chats en Teams:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Diego:<\/strong><strong><br><\/strong>\u201cChief, tenemos ya la primera versi\u00f3n de la funcionalidad nueva. \u00bfPodemos tener una llamada r\u00e1pida esta ma\u00f1ana para aclarar unos requisitos?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Marisa:<\/strong><strong><br><\/strong>\u201cEy, has le\u00eddo el correo? Quer\u00eda haberte llamado antes para cont\u00e1rtelo en primicia, pero se me adelantaron, jeje. Te debo tu peso en vino con casera como te gusta! D\u00f3nde andas? No te he visto hoy.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que ya hablamos por tel\u00e9fono, la gratitud de Marisa me reconforta. Lo que m\u00e1s me gusta de mi trabajo es la relaci\u00f3n con las personas. Cada vez que un compa\u00f1ero me agradece algo que he hecho, siento que mi labor tiene verdadero valor y que me gano el sueldo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Jos\u00e9 Luis:<\/strong><strong><br><\/strong>\u201cD\u00f3nde nos vas a llevar a comer la semana que viene? Haznos un SPOILER!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Marta:<\/strong><strong><br><\/strong>\u201cV\u00edctor, necesito las tallas de camiseta de tu equipo para la carrera de empresas. Me las env\u00edas cuando puedas?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Concha:<\/strong><strong><br><\/strong>\u201cHola V\u00edctor, tenemos otro candidato m\u00e1s para la vacante del equipo. Cu\u00e1ndo te viene bien agendar una entrevista con \u00e9l?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras busco una pesta\u00f1a del navegador, veo el correo&#8230; y ah\u00ed est\u00e1n las fotos. La garganta se me cierra y la mand\u00edbula empieza a temblar. Las palabras de Marisa resuenan en mi cabeza: \u201cPaula es una mujer muy, muy afortunada.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Me giro para asegurarme de que la puerta est\u00e1 cerrada. No quiero que nadie me vea as\u00ed. Sardina, en el quicio de la puerta, emite un suave maullido y se acerca a restregarse contra la silla. Cierro la puerta y la cojo para ponerla en mi regazo. Su pelo est\u00e1 \u00e1spero y curtido por sus paseos por el puerto, y huele a pescado. Seguramente haya cazado o robado alg\u00fan pez hace poco.<\/p>\n\n\n\n<p>El aviso de una reuni\u00f3n en 15 minutos aparece en la pantalla, seguido de un chat:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pedro:<\/strong><strong><br><\/strong>\u201cEl cliente est\u00e1 preguntando por el bug que se detect\u00f3 la semana pasada. Quieren una soluci\u00f3n ya y hay que exponerla en la reuni\u00f3n de dentro de 15 minutos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Contesto para tranquilizarlo. S\u00e9 que no est\u00e1 nervioso, pero no le gusta que nos pongan en evidencia. Es muy profesional, y a m\u00ed tampoco me gusta que nos cojan por sorpresa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor:<\/strong><strong><br><\/strong>\u201cNo te preocupes, Pedro. Llevar\u00e9 yo la reuni\u00f3n. Gracias por el trabajo de ayer. Vamos a lucirnos ense\u00f1\u00e1ndoles el progreso y, adem\u00e1s, a tranquilizarlos con ese maldito bug.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Resoplo e intento controlar mi respiraci\u00f3n. Noto la \u00e1spera lengua de Sardina en mi mano, le doy un beso en la cabeza y la dejo en el suelo para ir al ba\u00f1o. Mis ojos est\u00e1n rojos, y las ojeras me hacen parecer un mapache. Tengo que estar presentable para la reuni\u00f3n. No s\u00e9 c\u00f3mo lo voy a conseguir.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos. El show debe continuar, Pagliacci.<\/p>\n\n\n\n<p>La jornada se alarga hasta bastante tarde para cerrar todos los temas pendientes. Cierro el port\u00e1til en cuanto puedo, me enfundo en el neopreno y me dirijo a la playa. Apenas he comido, no me entra nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el agua, mientras mis pulmones aguantan, todo lo dem\u00e1s se desvanece. Solo queda el instinto de controlar el ox\u00edgeno y el movimiento de mis extremidades. El fr\u00edo denso del Atl\u00e1ntico me envuelve como si quisiera reafirmar su inmensidad. A trav\u00e9s de las gafas de buceo, las turbulencias de la superficie se difuminan, y el mundo submarino se revela n\u00edtido, quieto, distante de todo lo dem\u00e1s. Aqu\u00ed abajo, todo parece m\u00e1s claro, m\u00e1s sencillo. El oc\u00e9ano, que desde fuera es denso y agitado, se transforma en un espacio donde mi mente se reduce a lo esencial: contener la respiraci\u00f3n y moverse. El \u00fanico lugar donde puedo escapar de lo que me atormenta arriba.<\/p>\n\n\n\n<p>No queda m\u00e1s que una hora de luz. El cielo sigue cubierto, y aunque el traje de neopreno me protege un poco, el fr\u00edo a\u00fan se cuela por cada poro. Floto boca arriba, inm\u00f3vil, mientras las olas me mecen suavemente y el chirimiri cae sobre la cara. Echaba de menos todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso en el trabajo. Me da estructura, me ancla, al menos en la superficie. Cumplir horas, obtener resultados, recibir mi salario a fin de mes&#8230; esas son las reglas. Claras. Pero todo lo dem\u00e1s, todo lo que no es trabajo, es un oc\u00e9ano de incertidumbre. Deber\u00eda sentirme agradecido por tener algo s\u00f3lido a lo que aferrarme, pero no lo consigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Intento relajarme, dejar de pensar, pero me niego a cerrar los ojos. No por si me duermo, sino porque no quiero ver esas im\u00e1genes grabadas en mi mente.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi regreso a Madrid ya est\u00e1 pr\u00e1cticamente planificado: la comida con los suegros, ver a Diana, la conversaci\u00f3n con Paula. Imagino todos los escenarios posibles: Paula enfurecida, Paula destrozada, o incluso Francis, ese tipo, interponi\u00e9ndose en medio de la conversaci\u00f3n&#8230; Aunque no lo distingo bien en las fotos que me he atrevido a ver, s\u00e9 perfectamente que se trata de Francis.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo he visto dos veces: delgado, m\u00e1s joven que yo, unos doce a\u00f1os menor, con una voz conciliadora. Eso significa que es unos cinco a\u00f1os m\u00e1s joven que Paula. Quiero sentir ira contra \u00e9l, pero lo \u00fanico que logro sentir es la incredulidad y el dolor causado por Paula. Lo \u00faltimo que me faltar\u00eda ser\u00eda una escena rid\u00edcula de los dos pele\u00e1ndonos por ella. \u201c\u00bfTe imaginas? Podr\u00edas darle una paliza sin problema. Mides mucho m\u00e1s que \u00e9l y no debe pesar mucho m\u00e1s de la mitad que t\u00fa\u201d dice el diablo efusivamente dentro de mis brazos.<\/p>\n\n\n\n<p>Siento un golpe fuerte en el hombro, como un pu\u00f1etazo mal dado que me hunde la cabeza bajo el agua, seguido varios golpes m\u00e1s en el pecho y las costillas. Es Oso, que ha nadado hasta aqu\u00ed, el muy gilipollas est\u00e1 intentando que no me ahogue a su manera. Comienzo a moverme y le pido que se calme. Comienza a guiarme con total dedicaci\u00f3n hacia la orilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso fugazmente en lo que podr\u00eda haber pasado si me hubiera dejado llevar por el mar un poco m\u00e1s, si hubiera cerrado los ojos y simplemente permitido que todo siguiera su curso. Siento que estoy perdiendo el control y no encuentro nada a lo que aferrarme para evitar que esta situaci\u00f3n acabe rompiendo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Oso se ha dado cuenta de que he bajado el ritmo y regresa dispuesto a darme otro golpe con esas patazas que tiene. Comienzo a nadar a m\u00e1xima velocidad y lo dejo atr\u00e1s. Me recuerda a m\u00ed mismo de ni\u00f1o nadando: pura motivaci\u00f3n y ninguna t\u00e9cnica.<\/p>\n\n\n\n<p>Me cuestiono si tendr\u00e9 ahora la motivaci\u00f3n para lanzarme y zambullirme como entonces en las aguas fr\u00edas que se avecinan este finde.<\/p>\n\n\n\n<p>En la orilla est\u00e1 mi madre, envuelta en uno de sus pesados chales, fumando un cigarro.<\/p>\n\n\n\n<p>Saluda con energ\u00eda desafiando al viento y exclama:<br>\u2014\u00a1Qu\u00e9 bien nadan mis chicos!<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>All\u00ed donde el agua es densa, turbulenta y fr\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[13,12],"class_list":["post-65","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-se-esta-muy-solo-en-el-barco-de-teseo","tag-narrativa","tag-se-esta-muy-solo-en-el-barco-de-teseo"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65\/revisions\/82"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hijodelaquimera.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}